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Qué nos dejó el paro de avianca

Qué nos dejó el paro de avianca

  • 17 noviembre, 2017
  • admin
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La huelga de los pilotos de AVIANCA puso de manifiesto muchas cosas; veamos:

Lo primero, que la justicia colombiana, con su pasmosa lentitud, es incapaz de contribuir a la solución de los verdaderos problemas que aquejan a los colombianos y prueba de ello es que a estas alturas, a casi dos meses de presentarse la huelga, no ha sido resuelto el tema de la legalidad de la misma reclamado por la empresa afectada.

Lo segundo, quedó demostrado que el transporte aéreo es un servicio público esencial, toda vez que los verdaderos afectados fuimos los usuarios directos del servicio y de contera, todas aquellas empresas e instituciones que requieren para su existencia del desplazamiento de las personas, como las turísticas, hoteleras, las dedicadas a la preparación de congresos, por solo citar algunas.

Tercero, que en este caso, los directos responsables de todo el daño causado fueron los líderes sindicales, que incapaces de evaluar el perjuicio que causarían a los usuarios de manera directa y a la empresa de la cual viven, de manera indirecta, se lanzaron a una aventura abiertamente ilegal solo para obtener beneficios para ellos nada más.

Cuarto, que se requiere tener el temple y el carácter del socio principal de la compañía, que con entereza fue capaz de enfrentar el movimiento sin dar el brazo a torcer, haciéndole ver a los sindicalizados que las empresas tienen restricciones financieras y administrativas para enfrentar negociaciones en las cuales se reclama como si le estuvieran pidiendo al Niño Dios.

Quinto, que alguien debe responder por los perjuicios que causaron y que no es suficiente con pedir disculpas, pues eso en nada remedia las dificultades en que pusieron a las gentes; por lo tanto, quien rompe paga y los pilotos fueron los que rompieron.

Queda igualmente claro que en Colombia tampoco existe un gobierno capaz de enfrentar estas situaciones de hecho, quizás por incompetencia o quizás por complicidad, permitiendo que los sindicatos continúen con la vieja maña de querer asfixiar a las empresas amparados en que no les pasa nada, como ha sucedido con tantos otros paros que en Colombia han sido.

Fotografía: www.eltiempo.com